¿Te parece una buena idea aceptar que el banco te pague la tasación de tu próxima vivienda?

¿Te parece una buena idea aceptar que el banco te pague la tasación de tu próxima vivienda?

La nueva ley de crédito inmobiliario es otra de esas normas de reciente aprobación que vienen a trastocar el complejo mundo de las hipotecas. Si creías saberlo todo acerca de este tema, parece que toca actualizarte. En concreto, la normativa que entrará en vigor el próximo 16 de junio dispone que los bancos han de correr con todos los gastos derivados de la hipoteca. Es decir, la gestoría, los aranceles notariales para la escritura, la inscripción en el registro de la propiedad y el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD). Sin embargo, hay uno que escapa a esta obligación: la tasación. Aunque ya hay algunos bancos que se ofrecen a correr también con este gasto aunque la ley no les impone nada en este sentido.

Es probable que hayas escuchado hablar de esta posibilidad y te haya parecido incluso dinero llovido del cielo, pero detente, refrena tu emoción porque es muy posible que no todo sea de color de rosa. En nuestro comparador hipotecarios somos conscientes de que las dudas pueden resultar abrumadoras. En este artículo vamos a analizar si es una buena decisión dejarnos tentar por esta posibilidad o si, por el contrario, conviene dejarla pasar.

¿Qué es la tasación inmobiliaria?

Sin duda, uno de los primeros aspectos que debemos dejar sentados es el propio concepto de tasación pues es muy posible que no todos tengan muy claro en qué consiste.

“Una tasación hipotecaria es una valoración de un inmueble para que el mismo sea objeto de garantía en un préstamo hipotecario. A través de esta valoración el prestamista, normalmente una entidad financiera, sabe cuál es el valor del bien garantía del préstamo y cuál es el riesgo que asume con la operación hipotecaria”, explican en un artículo del portal Idealista.

Dicho todo esto, parece obvio que la tasación es fundamental para la gestión de nuestra hipoteca.

A cambio de contratar la hipoteca

Por supuesto, los bancos ofrecerán este servicio al cliente siempre que este contrate finalmente con ellos la hipoteca. Sin embargo, esta posibilidad que a priori puede parecer muy interesante y todo un lujo, quizás no lo sea tanto si nos paramos a analizarla. Lo cierto es que los expertos no creen que sea una buena idea aceptar la propuesta del banco.

Muchos expertos coinciden en señalar que aunque el banco decida asumir el pago de este gasto, es muy probable que se lo cobre con creces más adelante con, por ejemplo, unos mayores intereses hipotecarios.

En este sentido, según podemos leer en la sociedad de tasaciones Valmesa, aunque no lo parezca en este movimiento la banca vuelve a ganar: “Aunque ellos hagan frente a este gasto a la larga posiblemente lo terminemos pagando nosotros ya que simplemente con incrementar una centésima el tipo de interés de nuestra hipoteca terminaremos pagando mucho más que el gasto que nos han pagado”. Para ilustrar esto, nos ponen un claro ejemplo de una hipoteca a 25 años de 150.000 € donde un ínfimo 0,01 % equivale a 200 €.

Lo cierto es que si queremos que realmente los bancos entren en liza por tratar de captar nuestro interés con jugosas ofertas hipotecarias, más vale que asumamos el coste de la tasación y nos dejemos de presuntas galanterías bancarias.

Las mejores ofertas bancarias solo llegarán si abonamos nosotros mismos la tasación

De hecho, según aseguran en la fuente citada con anterioridad, este es la manera de conseguir las mejores ofertas: “Si nosotros pagamos la tasación entonces podremos pedir ofertas para la hipoteca al mismo tiempo en varias entidades financieras y por ello serán los mismos bancos los que nos mejorarán de forma importante las condiciones al entrar en competencia entre ellos”.

Otro punto importante es la información que podemos obtener de la tasación. Unos datos a los que únicamente podremos acceder si somos nosotros los que hemos abonado directamente la factura a estos profesionales. “Si es el banco el que la paga solamente nos dará el valor final del inmueble sin aportar ningún otro dato adicional de los contenidos en el informe”.

Por lo tanto, la carencia de este informe nos puede impedir conocer graves deficiencias sobre el inmueble. En concreto, se nos escaparían detalles tan fundamentales como la falta de licencias, servidumbres, etc. “Tampoco tendríamos manera de saber si existen préstamos anteriores a los que se ha aportado como garantía el mismo inmueble y que podrían afectar significativamente al valor que nos ofrecerá el banco para volver a hipotecar la vivienda”, rematan en este sitio web de especialistas en la materia.