¿Quieres Aprender a Tomar Decisiones Financieras Acertadas?

¿Quieres Aprender a Tomar Decisiones Financieras Acertadas?

En muchas ocasiones, tomamos decisiones basándonos únicamente en el aspecto financiero del asunto, cuando realmente es una cuestión más personal.

Vamos a desarrollar esta idea.

En la mayoría de las situaciones, unas finanzas bien gestionadas y las opciones personales están en línea con los objetivos financieros típicos, como comprar una casa o ahorrar para la jubilación.

Sin embargo, muchas personas se ven obligadas a tomar decisiones a largo plazo que tienen ramificaciones negativas en cuanto a sus finanzas pero que están basadas en sus valores.

Decisiones que son nefastas desde un punto de vista financiero pero que están completamente alineadas con los valores de esa persona.

Valores que son correctos y perfectamente normales.

El ejemplo típico es comprarse una casa. Ya hable en un artículo sobre mi opinión entre alquilar y comprar casa.

Para mí que alguien de 25 años, que acaba de comenzar a trabajar, se “esclavice” con una hipoteca de 40 años es una locura.

Sin embargo, para esa persona ser propietario de una casa es el sueño de su vida. Y no comprarla le hará estar triste e infeliz.

Esa persona no entiende que una hipoteca a 40 años sea un “esclavitud”. Asume que para cumplir sus sueños debe hacer algunos sacrificios. Y tiene toda la razón.

Todos para cumplir nuestros sueños tenemos que hacer sacrificios. No hay objetivo en la vida que se consiga de forma sencilla y sin esfuerzo.

Acierta en tus Decisiones. Tómalas desde un Punto de Vista Personal

Esto me ha hecho pensar profundamente acerca de cuál es el propósito de ProAhorro y el valor de lo escribo aquí.

Muy a menudo, mis consejos tienen únicamente el objetivo de maximizar tu dinero. La realidad es que las finanzas personales no son un fin en sí mismo, sino simplemente una herramienta para ayudarte a alcanzar tus sueños.

Como cualquier herramienta, las finanzas personales pueden ser peligrosas si no se manejan correctamente.

Darle a una persona sin control sobre sus finanzas una tarjeta de crédito es como darle un cuchillo a un niño de dos años.

Sin embargo, en manos de una persona madura en la gestión de su dinero, las finanzas personales son un instrumento de precisión que se puede usar para convertir un sueño inacabado en una hermosa realidad.

En otras palabras, las decisiones sobre tus finanzas personales deben complementar tus sueños, no sustituirlos o luchar contra ellos.

Al tomar una decisión, la gestión de las finanzas personales es una habilidad que puede hacerte saber sobre como la elección va a afectar a otros aspectos de tu vida.

¿Realmente puedo pagar esto? No es solo una cuestión de dinero sino que es una cuestión de qué tan importante es esto para tu vida en general en comparación con otras cosas.

Existe una especie de “interruptor” en las personas que se activa cuando comienzan a “hacer las cosas”. Por ejemplo, empezar a ahorrar y a eliminar sus deudas.

Ese cambio no tiene que ver con el dinero. Simplemente es un cambio de enfoque en las metas a corto plazo.

Dejar de lado la compra de un vestido nuevo y centrarse en objetivos a largo plazo como ser dueño de una bonita casa y prepararse la mejor jubilación posible.

No es una mejora de su gestión de las finanzas. Es un cambio en los objetivos y valores que llevan a una persona a probar nuevas tácticas en sus finanzas.

Siempre que leas un consejo en ProAhorro, tomátelo en el contexto de lo que es importante para ti.

Cuando doy un consejo con el que ahorrarías algo de dinero, pregúntate si se trata de una herramienta que puedes utilizar para alcanzar tus sueños.

Cuando hablo de crear un fondo de emergencia o invertir en un fondo índice, pregúntate si esto coincide con tus verdaderos valores.

Recuerda siempre que las “finanzas” es solo la otra palabra en “finanzas personales”“Personal” es la más importante.

Deja que tus propios objetivos y valores marquen el camino cada vez que hagas una elección. Y utiliza las finanzas personales como una herramienta para ayudarte en esas elecciones “personales”.

¿Y tú ya tomas tus decisiones financieras basándote en tus objetivos y valores personales?