Las hipotecas a tipo fijo se adueñan del mercado hipotecario

Las hipotecas a tipo fijo se adueñan del mercado hipotecario

Al parecer nos hemos cansado del caprichoso Euribor y empiezan a despuntar las hipotecas a tipo fijo. De esta manera, nos ponemos a salvo de las oscilaciones aunque, eso sí, nos perdemos los beneficios de las posibles bajadas. Si nos fijamos en los datos, veremos que a principios de 2016, apenas el 10 % de las hipotecas se contrataba a tipo fijo, pero únicamente unos años más tarde nos encontramos con que más de un 40 % de las hipotecas firmadas son de tipo estable.

Recuerda que en una hipoteca a tipo fijo siempre pagaremos la misma cuota año tras año, mientras que con una de tipo variable estamos sometidos a los vaivenes del Euribor que en algunas ocasiones nos favorecerá y pagaremos mucho menos, mientras que en otras nos perjudicará ostensiblemente y abonaremos cantidades desorbitadas cuyo pago nos pillará por sorpresa. No hay que olvidar que sus oscilaciones tienen en vilo a miles de clientes que de la noche a la mañana pueden verse sorprendidos por una cuota hipotecaria inasumible.

Por lo tanto, saber cuáles son las mejores hipotecas no resulta fácil. Pero sí que es cierto que muchos no quieren pillarse los dedos con la hipoteca y buscan la tranquilidad que les ofrecen las de tipo fijo.

Lo cierto es que las hipotecas y el Euribor siempre han mantenido una tormentosa relación. En este sentido, vamos a ver si tiene sentido decantarse por un interés a tipo fijo. Ten presente que, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), a priori no está nada claro. “No hay una regla fija para decir si son mejores los préstamos fijos o los variables: la elección depende de las circunstancias de cada momento”, afirman desde este organismo.

Aún así, en la OCU tienen una postura bastante clara. “Teniendo en cuenta las condiciones que las entidades están ofreciendo en estos momentos, desde nuestro punto de vista los préstamos a tipo de interés variable a día de hoy siguen siendo más interesantes que los préstamos a tipo fijo”, aseguran. 

Plazos de devolución más cortos que en las variables

Debemos tener presente que una hipoteca a tipo fijo no es apta para cualquier perfil de cliente. De hecho, no podemos pasar por alto que nuestros ingresos y nuestra capacidad de ahorro también pueden ser decisivas a la hora de escoger.

No en vano, el hecho de que los plazos de devolución sean bastante más cortos que en las variables, pues no suelen rebasar los 20 o 25 años (aunque empiezan a verse hasta 30), nos exige tener unos ingresos superiores a los que requieren las de tipos variables

Lo que sí que es cierto es que desde el Gobierno existe un empeño en incentivar las hipotecas fijas e incluso se ha propuesto reducir los gastos para que cueste menos cambiar de préstamo y parece que lo está consiguiendo. En concreto, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente al mes de febrero, el 41,8 % de los préstamos ya son de tipo fijo.

Y eso a pesar de que estas últimas son sensiblemente más altas que las variables. En este sentido, hallamos que los variables tuvieron un tipo medio en febrero del 2,32 %, mientras que las del tipo fijo se sitúan en el 3,32 %. Incluso han subido con respecto al año precedente. 

Murcia y Cataluña, donde más hipotecas de tipo fijo se firman

En ciertas regiones de España, el avance de esta clase de hipotecas es más que evidente. En concreto, podemos citar los casos de Murcia donde el 54,15 % de las que hipotecas que se firman ya son de tipo fijo, mientras que en Cataluña se han firmado un 50,49 %.

Por su parte, nos topamos con otras comunidades como la extremeña o la de Madrid donde se muestran bastante recelosos con respecto a este tipo de hipoteca. De esta manera, en Extremadura un 76 % son de interés variable y en Madrid un 68,3 % de la población continúa confiando también en el Euríbor, a pesar de sus fluctuaciones que tantos sustos depara a los compradores.

¿Cómo se calculan los tipos de las hipotecas de tipo fijo?

En la OCU nos explican que para ofrecer un tipo de interés fijo a un determinado plazo, las entidades realizan una serie de previsiones de tipos de sus departamentos de análisis. “Siempre ofrecerán un tipo más alto que el que ellos prevean a largo plazo”, afirman.

Lo cierto es que cuando contratamos una hipoteca a tipo variable puede que el Euribor nos resulte sumamente favorable y paguemos mucho menos que en una fija. Sin embargo, las hipotecas son contratos bancarios que suelen durar cerca de 30 años y, por lo tanto, es imposible saber qué escenarios nos encontraremos durante todo ese tiempo. La previsión no es factible a tan largo plazo y nos exponemos a muchas fluctuaciones que a veces nos vendrán de perlas, mientras que en otras podría suponer un duro mazazo, sobre todo si sobreviene otra crisis como la pasada.

Dicho todo esto, lo mejor es ponerse en manos de un asesor financiero independiente que sea capaz de valorar nuestras circunstancias personales y ayudarnos a tomar la mejor decisión posible. También es cierto que últimamente existe entre los bancos una especie de guerra por ofrecer las mejores hipotecas a tipo fijo más ventajosas. En este sentido, conviene estar atento y no perder detalle de todas ellas.