El Peligro de la Dependencia Financiera

El Peligro de la Dependencia Financiera

Para muchas personas, la edad adulta es un momento para encontrar su propio camino y caminar solo.

Sin embargo, algunos padres e hijos tienen mucha dificultad para romper los vínculos financieros que los unen y la dependencia financiera continúa hasta que los hijos son adultos y más allá.

Este es un camino peligroso, lleno de muchos retos tanto para el padre como para el hijo. Algunos no son evidentes a primera vista.

Si eres un padre con un hijo adulto que depende de tu dinero para sobrevivir o un hijo adulto que cuenta con el apoyo financiero de tus padres para salir adelante, ten en mente lo siguiente.

Aspectos a tener en cuenta sobre la Dependencia Financiera

1. Hace que el ahorro para la jubilación y otros objetivos a largo plazo sean más difíciles para los padres. Si los padres sigue gastando una gran cantidad de dinero cada mes apoyando financieramente a su hijo, eso es dinero que no va hacía el ahorro y la inversión para la jubilación.

Esto significa que será necesario que los padres estén obligados a trabajar más tiempo y tienen una mayor probabilidad de convertirse en una carga financiera para sus hijos en el futuro.

2. Reduce el nivel de vida de los padres. En un momento en que los padres deben estar disfrutando de los frutos de una vida de trabajo, tanto en su lugar de trabajo como en su vida fuera de él, todavía cargan con un compromiso financiero serio que reduce su seguridad y su calidad de vida.

3. Se crea un sentido de derechos y deberes en la relación. Conforme pasa el tiempo, el apoyo financiero pasa de ser apreciado a ser esperado. Los hijos comienzan a tratar el apoyo financiero como parte de su salario y empiezan a vivir un estilo de vida más allá de sus propios medios.

Comienzan a sentirse con derecho a esta ayuda. Se trata de un fenómeno natural. Cualquier evento que se repite con frecuencia en la vida de una persona se convierte en esperado. Como ver “Cuéntame” los jueves por la noche.

4. Cuanto más dura la relación, más emocionalmente devastadora es la ruptura. A media que la relación financiera se atrinchera, se hace más difícil para el padre y el hijo cortar ese lazo.

El padre se consume a menudo por la culpa innecesaria y se preocupa por las ramificaciones negativas de cortar la relación. El hijo es cada vez más dependiente del apoyo financiero de su padre para mantener su estilo de vida.

Conclusión

La clave de la ruptura de estos vínculos es hacerlo lo antes posible. Cuando un hijo es capaz de caminar solo, debe hacerlo ya para siempre.

Además, permite una relación más sana entre padres e hijos que no está vinculada a un tema financiero, reduce el impacto de los daños emocionales y permite a los padres la libertad financiera necesaria para planificar su futuro.

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